
Érase una cabra que dijo a sus hijos que no abran la puerta la puerta porque hay un lobo. Mientras la cabra va al mercado.

El lobo intentó entrar en la casa y dice:-Ya llego hijos. El mayor dijo.-No eres mi mamá. Entonces el lobo se fue a pedirle a un señor huevos y otra vez llegó y dijo:-Estoy aquí. Dijo un niño: -Enséñame la patita por debajo de la puerta. Entonces le mostró la patita. –Es negra le dijeron. No eres nuestra madre. Entonces el lobo fue a pedir harina y les mostró la patita. Entonces le abrieron la puerta y los comió.

Entonces lo encontraron y le cortaron el cuerpo con las tijeras y sacaron a sus hijos. Le pusieron piedras. Lo tiraron al río y vivieron felices.
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