
Los siete cabritillos jugaban y su mamá también y dijo mamá cabra:-Voy al mercado pero no abraís la puerta hay un lobo por ahí, tened cuidado.

Pero el malvado lobo intentó meterse en la casa y tocó la puerta. Dijo el lobo:-Soy mamá cabra. Le contestaron: -Tu no eres mamá. El lobo le pidió unos huevos al molinero. Lo intentó otra vez y lo consiguió. El lobo se lanzó a por ellos.

Pero faltaba una cabritilla escondida en la puerta del reloj.
Luego mamá cabra encontró a la cabritilla.
Luego mamá cabra encontró a la cabritilla.

El lobo estaba dormido así que le abrieron la tripa y sacaron a los cabritillos. Luego, le metieron piedras en la tripa.
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